Promoverá la incorporación de criterios de prueba reconocidos a nivel internacional que los proyectos de combustibles sostenibles de aviación (CSA) para asegurar productos cuyo desempeño, seguridad y compatibilidad con aeronaves, sus motores e infraestructura en tierra para distribución, almacenamiento y suministro los convierta en alternativas a la turbosina derivada del petróleo. Y proporcionará guía a las partes interesadas a lo largo de la cadena de valor para que conozcan, entiendan y atiendan las expectativas de índole ambiental, social y económico establecidas para su uso en aviación (por usuarios finales, autoridades y certificadores independientes) para ese tipo de productos, y con ello evaluar los riesgos y la viabilidad de su producción de manera sostenible a lo largo del tiempo.